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Una lista sencilla, una valoración más precisa
El inventario explica qué va a viajar. No hace falta empezar con un cálculo técnico: basta con una relación ordenada que incluya muebles, cajas y cualquier pieza que necesite atención especial.
1. Recorre cada estancia
Abre una lista por habitación y apunta los muebles que vas a llevar. Añade también terraza, garaje, trastero y otros espacios que suelen quedar fuera del primer recuento. Separa lo que viaja de lo que has decidido dejar.
Si todavía estás decidiendo sobre algún objeto, márcalo como “por confirmar”. Cuando pidas una valoración, explica qué parte del inventario podría cambiar.
2. Describe las piezas grandes
Para un sofá, una mesa, un armario o un electrodoméstico, anota el tipo de pieza y sus medidas aproximadas. Indica si se puede desmontar, si desconoces cómo hacerlo o si necesitas consultar esa tarea.
No desmontes una pieza solo porque aparezca en la lista. Antes de prepararla, aclara qué trabajo vas a asumir y qué condiciones debe reunir para el traslado.
3. Cuenta las cajas con un criterio común
Anota cuántas cajas tienes ya preparadas y cuántas calculas que faltan. Diferencia, cuando sea posible, cajas pequeñas y grandes. Si reutilizas embalajes de tamaños muy distintos, describirlos resulta más útil que dar un único número.
Evita llenar una caja grande con todo el material pesado de una estancia. Prepara el contenido de forma que cada bulto pueda manejarse con seguridad y consulta las necesidades de embalaje de los objetos frágiles.
4. Señala lo que necesita una valoración específica
Identifica espejos, cristales, instrumentos, obras de arte o piezas especialmente pesadas. Explica sus características sin dar por supuesto que podrán trasladarse del mismo modo que el resto.
Unas fotografías generales pueden ayudar a describir forma y estado. Evita incluir documentos, pantallas o datos personales en el encuadre.
Un ejemplo de inventario
Este es un ejemplo de cómo ordenar la información, no una estimación de volumen o de precio:
- Salón: sofá de tres plazas, mesa con cuatro sillas, mueble de televisión y seis cajas; medidas del sofá por añadir.
- Dormitorio: cama, colchón, dos mesillas y armario; consultar desmontaje del armario.
- Cocina: frigorífico y cuatro cajas; confirmar si algún electrodoméstico adicional entra en el traslado.
- Trastero: bicicleta y dos estanterías vacías; contenido restante por revisar.
En una lista real, sustituye este ejemplo por tus objetos. Añade las medidas que puedan afectar al paso por puertas, escaleras o ascensor.
5. Añade los datos de los dos inmuebles
- Municipio y zona de origen y destino.
- Planta, ascensor y cualquier medida o limitación conocida.
- Escaleras, giros y recorrido desde la puerta hasta el posible punto de carga.
- Condiciones de entrada al edificio, comunidad o urbanización.
- Fecha prevista y margen disponible.
Si el destino aún no está decidido, indícalo. Una valoración realizada sin conocer sus accesos puede necesitar cambios cuando esa información esté disponible.
6. Revisa la lista antes de enviarla
Comprueba que no has contado dos veces una pieza, que has incluido los espacios auxiliares y que se distingue lo confirmado de lo aproximado. Guarda una copia y comunica cualquier cambio antes de concertar el traslado.
Con el inventario preparado, podrás entender mejor qué influye en el precio y comparar propuestas con la misma información.
Utiliza tu inventario para pedir presupuesto
Incluye una versión breve de la lista en la descripción de la solicitud, junto con el origen, el destino y la fecha aproximada.